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¿Cuándo debería bajar el precio de venta de mi inmueble?

Los que trabajamos en el rubro inmobiliario sabemos que una de las principales razones para que una propiedad no se venda es pretender un precio incorrecto. Sí tu propiedad permanece en el mercado durante un periodo muy largo es muy probable que tengas que rever el precio y bajarlo.

¿Cuándo es ese momento?

Te explicamos cuales son las señales que nos alertan que es momento de rever el precio de tu propiedad.

1. ¿Puedo hacer algo más para vender mi propiedad?

Lo ideal es primero preguntarse, ¿ Puedo hacer algo mas para vender mi propiedad?, no está de más verificar que se estén cumpliendo todos los pasos posibles para que tu propiedad se venda al valor que la tenés publicada.

Algunos ejemplos: ¿La publicación se encuentra completa? ¿En el texto de la descripción se refuerzan los atributos más destacados de la propiedad? ¿Las fotos son profesionales? ¿La publicaste con un plano, un video recorrido, un recorrido 360°? ¿Qué inversión estás haciendo en el tipo de aviso publicado? ¿Sería útil poner un cartel, lo hicieron? y una de las mas importantes: ¿Preparaste el inmueble para que este en condiciones de venta? (esto sería quitando objetos personales para que la persona se imagine viviendo en ese inmueble, arreglando detalles de humedad o pintura, entre otros).

Estas características tienen que ver con la calidad de la publicación, pero no hay que dejar de prestar atención a otras muy importantes: ¿Se atiende rápido y de manera adecuada a las personas que consultan? ¿Se responden todas sus dudas? ¿Estás disponible para hacer visitas en el tiempo que requieren los interesados?

Si luego de repasar todas estas preguntas consideramos que no están fallando en ninguno, entonces deberías analizar nuevamente si el precio al cual estás vendiendo es competitivo en el mercado.

2. Tu aviso se ve pocas veces, no hay consultas y tampoco visitas de interesados.

Hay datos objetivos que te pueden llevar a concluir que tu propiedad está fuera de precio, uno de ellos es la cantidad de consultas y visitas que genera la publicación.

Los que trabajamos en el rubro inmobiliario tenemos acceso a información clara sobre la cantidad de personas que visitaron el aviso y también somos quienes atendemos las consultas, si el número es bajo respecto al resto de las propiedades bien publicadas y valoradas, este es un indicador sólido de que el precio está mal establecido.

Otra razón para pensar en ajustar el precio es la cantidad de visitas que tuviste a la propiedad, si son muy pocas o no tuviste ninguna, este es otro indicador claro que algo anda mal.

Habitualmente las primeras semanas de publicado un nuevo inmueble en el mercado son las que generan más visitas, si aún así no tenés interesados, tenés que sentarte a analizar ajustar el valor de tu propiedad.

3. Hay muchas visitas, pero ninguna oferta

Por el contrario, en este caso sí tenés visitas, pero nadie está haciendo una oferta.

Tu propiedad puede ser muy atractiva, llama la atención y la quieren ver como una novedad en el mercado, pero si el precio no es el adecuado, los compradores van a comprar otra o van a esperar mucho tiempo hasta que vos bajes el precio directamente.

A diferencia del punto anterior, esta situación te genera más expectativas, mucha gente interesada, tu propiedad parece no tener defectos, a todos les encanta, invertís mucho tiempo para mostrarla y también te frustras porque no logras venderla, quizás el único defecto que no estás viendo es el precio y tengas que replantearlo.

4. Le estás dando un valor a tu propiedad como si estuviera impecable, pero le falta mantenimiento o mejoras.

Puede que durante muchos años no hayas hecho el mantenimiento de tu propiedad o es posible que haya quedado desactualizada en el tiempo.

Baños o cocinas anticuadas, paredes en mal estado, techos con humedades, son las principales razones por las cuales las propiedades pierden atractivo.

Quizás pensaste que ahora que la vas a vender no es necesario hacer estos ajustes o quizás no cuentes con el dinero para hacerlas, ese no es el problema siempre que hayas considerado estos defectos al momento de ponerle el precio.

Los compradores miran muchas propiedades y van a saber valorar si es necesario invertir dinero en tu inmueble y esto está contemplado ya en una baja en el precio considerable. Por otro lado y basado en nuestra experiencia, los compradores prefieren mudarse a una casa que ya esté lista para habitar.

Si no consideraste esta situación al momento de poner el precio de tu propiedad, es hora que lo contemples.

5. Los valores en el mercado están cambiando

En momentos en los cuales los precios de las propiedades bajan mes a mes, es muy probable que tu vivienda pierda valor mientras estas tratando de venderla.

Es posible que hayas publicado inicialmente tu propiedad a un valor razonable, pero transcurridos varios meses después los precios de viviendas similares hayan bajado haciendo que tu inmueble parezca ahora caro.

No hay mucho que puedas hacer en esta situación, excepto bajar el precio para volver a ser competitivo en el mercado.

6. Te estás quedando sin tiempo.

Si tu objetivo era vender rápido en poco tiempo cualquiera fuera la razón: te vas a vivir a otra ciudad, un divorcio o necesitas vender para comprar una casa que ya tenés vista, probablemente lo mejor va a ser que reduzcas el precio lo antes posible, esto te va a permitir bajar el estrés y avanzar con los objetivos que te propusiste.

Si estás transitando alguna de las situaciones que describimos, la pregunta es ¿Qué tan motivado estás para vender?

Si realmente querés vender tu propiedad, vas a tener que fijar el precio de tu inmueble de acuerdo a las condiciones actuales del mercado. Esto muchas veces como mencionamos significa venderla a un valor más bajo del que pretendes. Vos no pones los precios, los pone el mercado.

Si no estás motivado para vender, está bien, no tiene nada de malo, seguramente pretenderás un valor que hoy el mercado no paga y deseas esperar hasta que el mercado se ajuste a valores que a vos te cierre vender -si esto ocurre en algún momento-.

En un mercado de compradores en donde hay mucho inventario de inmuebles a la venta -como ocurre en este 2021 en Buenos Aires-, la competencia es muy grande para vender y esto naturalmente hace bajar los precios. Hay demasiadas alternativas para comprar y es muy difícil destacar tu propiedad entre todas las ofrecidas.

En ese caso, podés seguir vendiendo tu casa un tiempo, aunque no esperes grandes resultados, o podés alquilarla y esperar que el mercado se ajuste al valor que pretendes.

Es bueno que transmitas claramente este mensaje a tu inmobiliaria para que ellos sepan que no estás “en vendedor” y no traten de forzar la operación para venderla si no es hoy realmente tu voluntad.

¿Y cuán bajo tiene que ser el precio para tener más posibilidades?

En este caso es muy útil la ayuda de un inmobiliario, él conoce las ventas anteriores de viviendas similares y las que hoy están publicadas a un valor razonable, con esta información te puede ayudar a determinar un valor real con probabilidades de ventas ciertas en el futuro.

Obviamente no vas a querer que la tuya sea la propiedad más barata del barrio pero por lo general el punto óptimo que genera más consultas y más probabilidades de venta está en ubicarse dentro de las cinco propiedades más baratas del listado de viviendas similares que compiten con vos.

Todos los días muchas viviendas bajan de precio, en parte porque tienen más urgencias, el mercado baja sus precios a nivel general o estuvieron sobrevaluadas desde el principio. Los datos no mienten. Tenes que pensar en la venta de tu propiedad como una transacción comercial más, aunque ames a tu hogar, menos apego emocional conducirá a decisiones más inteligentes.